viernes, 21 de marzo de 2025

 

COLECCIÓN MADINAT – La decoración de Medina Azahara llevada al cuero.

 

1 - INTRODUCCÍON

-La presentación de esta colección se realizó el 10 de Diciembre de 2024 en la Biblioteca Viva de Al-Ándalus, Palacio del Bailío -  Córdoba, porque el diseño decorativo o lei motiv de las piezas que hemos realizado están basadas en la decoración de la arquitectura califal -los motivos decorativos de Al-Ándalus-, y concretamente en la inagotable fuente de inspiración que es el yacimiento de Medina Azahara.

También cabe destacar que la presentación se realizó dentro del ciclo de conferencias y actos que programa la asociación Córdoba sólo hay una, que lleva en su propio título el nombre de esta ciudad que ya forma parte del imaginario colectivo con un reconocimiento de su importancia histórica en el mundo del cuero artístico, que se hunde en el tiempo. Ciertamente, como en otros lugares, a partir de mediados del siglo XVII decae esta actividad, pero de nuevo, en la primera mitad del siglo XX, inicia un florecimiento de la mano de los investigadores, artistas y artesanos cordobeses que retomaron esta artesanía, y que, de algún modo, podemos decir que hoy se consolida.

Este acto se realizó para dar valor al trabajo de los artesanos y en particular que se hiciera visible el de los que nos dedicamos al mundo del cuero; es decir, que se pueda apreciar el trabajo y oficio que hay detrás de la pieza final que llega a manos del público.

 

-La Colección Madinat nace como un proyecto para la artesanía con la construcción de piezas finales para complementos de la indumentaria y accesorios decorativos de marroquinería.

Nuestro objetivo es elevar el concepto de artesanía basándonos en el oficio para conseguir objetos funcionales, decorativos y que se reconozcan como piezas acordes con el tiempo que nos ha tocado vivir.

 

2 – TRABAJANDO CON MOTIVOS ANDALUSÍES

Una cuestión previa es comentar que con anterioridad nosotros ya habíamos trabajado con modelos de estética andalusí y más en concreto califales, por lo que esta decoración y su adaptación al cuero ya la habíamos experimentado e integrado en nuestras piezas.

A - En los inicios de la andadura artística de Juan en el mundo del cuero, planteaba obras basadas en estos diseños que comentamos. Reproducimos dos obras: Palomas, de 1984 y Cordobán Nazarí, de una época posterior.  -Photo1. Esta última obra se presentó por parte de Continuadores Arte Vivo Analusí como pieza del mes en enero-2024 Ver pieza del mes 

Otra muestra de este tipo de trabajos, también con distintos modelos decorativos andalusíes, entre ellos paramentos califales de Medina Azahara, fueron las piezas que formaron parte de la exposiciones de 2016 tituladas “Del paramento al guadamecí”, realizadas aquí en Córdoba y en Allariz (Ourense) ver vídeo, -Photo 2; precisamente, algunas piezas realizadas en pequeño formato forman parte de la exposición permanente que tiene la Biblioteca Viva de Al-Ándalus y que se pueden ver en las vitrinas de las galerías de esta Institución.

 

B - Igual ocurre con las piezas elaboradas por José María, que también tenía recorrido el camino de llevar la estética decorativa andalusí a sus trabajos; de este modo, dejamos la constancia gráfica de unas obras basadas en estos modelos y que tienen un destino estrictamente decorativo: en un caso el diseño corresponde al árbol de la vida y las otras piezas son un detalle de ataurique. En todo caso, son composiciones inspiradas en paramentos de Medina Azahara, que pueden tener varias terminaciones en cuero. -Photo 3.

También se muestra cómo estos modelos o detalles decorativos pueden trasladarse para enriquecer estéticamente trabajados concretos de marroquinería como son los complementos de la indumentaria: bolsos, mochilas.., u otros elementos de uso cotidiano. -Photo 4.

 

3 - LA COLECCIÓN MADINAT

Por la amistad que nos une de años, nosotros solemos compartir inquietudes y soluciones a las que nuestro oficio con el cuero no llega; por eso, como se decía al principio, mejor que artesano o artesanía, nos gusta hablar de oficio y es que, no solo con el cuero, sino con cualquier material que trabajamos los artesanos hay gran variedad de oficios y es imposible dominar las técnicas asociadas a cada tipo de trabajo, por eso conviene, en ocasiones, compartir y consultar ideas y soluciones; de este modo surge el trabajo que ahora estamos presentando.

Esta colaboración se inicia porque nos llamó la atención la extraordinaria forma y contenido plástico del elemento arquitectónico que son las almenas califales -Photo 5, la parte decorativa que “corona” paramentos y muros (concretamente estábamos viendo una publicación con las almenas de la mezquita de Medina Azahara). Enseguida nos dimos cuenta de las posibilidades decorativas que podían tener estas piezas adaptadas al cuero.

Es evidente el interés que despierta la sugerente forma triangular de su contorno con ese zigzag del perímetro y el detalle decorativo floral del ataurique -en bajorrelieve-, que llena toda la superficie interior. Teníamos que estudiar su posible aplicación al cuero, por distintos procedimientos y también con varias terminaciones. Igualmente, habría que realizar ensayos y prototipos para comprobar que era viable aplicar estas piezas en obras finales de marroquinería es decir, su montaje y, sobre todo, la funcionalidad de las piezas terminadas.

Ya hemos comentado que estábamos familiarizados con este tipo de decoración y su traslado al cuero; no obstante, este elemento, las almenas, requerían un estudio especial y en primer lugar había que decidir sobre algunas de ellas porque aunque parezca un único modelo hay bastante variedad.

El original, en piedra, está bien acotado en su perímetro y todo su conjunto sugiere esa labor de bajo-relieve que también es posible realizar en el trabajo del cuero. Hay que llamar la atención de las distintas formas y composiciones que permite, según esté la pieza exenta o en esquina y atender a la diferente decoración del ataurique vegetal interior.

Con estas observaciones hubo que trasladar al dibujo estos elementos -Photo 6 y se sacaron una serie de bocetos enmarcados en el mismo formato de las piezas originales. En estos dibujos se destacaba sólo fondo y forma de varios de los motivos vegetales del ataurique y también con las líneas fundamentales de la composición; otros matices o detalles quedarían para su interpretación cuando se hiciera en cuero.

Inicialmente realizamos varios ensayos en cuero por distintos procedimientos, especialmente en cuanto a su terminación: cuero (ovino, curtido vegetal y terminación natural) levemente modelado para sugerir apenas bajorrelieve (teniendo en cuenta la función utilitaria y de uso que iba a tener) en algunos casos con mateados de fondo y con fondos en unos casos teñidos y patinados al agua para obtener matices y en otros casos tratado como guadamecí plateado y corlado a oro y, en su caso, policromado. -Photos 7-8

En la reproducción de las piezas se han fotografiado, a propósito, con el diseño girado o cortado para que se pueda observar las distintas soluciones que puede adoptar este mismo patrón sólo con modificar su punto de vista.

Esta primera colaboración terminó cuando se valoraron estas propuestas decorativas para su aplicación a elementos concretos de marroquinería y así, se realizaron los primeros prototipos para ver si eran viables en trabajos finales; como resultado, podemos ver estos bolsos- bandoleras en los que se utiliza el detalle decorativo en la solapa de cierre Photo 9

O también bolsos abiertos en el que la decoración se ha cosido en el frente. Photo 10

Entonces, con esta especie de prototipos se completaba la obra que habíamos ideado, dotando a estos objetos, de uso cotidiano, de una innegable carga artística con la inclusión de la decoración de los diseños califales; piezas que también se enriquecían con la elección, para su terminación, de las mejores pieles, patrones, cosidos y el propio montajes de las obras.

Posteriormente, decidimos hacer una nueva aportación con este mismo diseño y realizar unas últimas pruebas sólo en guadamecí gofrado (el cuero metalizado, ferreteado y policromado). En esta ocasión cortamos unas piezas de ovino con un tratamiento acorde a la función de uso en marroquinería; así, lo que perdíamos en calidad a la hora de hacer el guadamecí probablemente lo ganaríamos en durabilidad de los objetos.

En Photo 11 mostramos el dibujo-patrón, que lo definimos aún más, y también algunos de los modelos realizados (como se puede observar, en algunas piezas, el plateado se ha corlado a oro).

El trabajo finalizó con los prototipos realizados que incluyen estas aplicaciones decorativas, que tienen el carácter de “pieza única” que incluso, como puede observarse en Photo 12, han sido enriquecidas con un labrado de fondo, estampado, de otros elementos de ataurique de nuestra soñada Medina Azahara.

Finalizamos estas notas reproduciendo también otras obras que se han realizado. Se trata de piezas más funcionales o de distinto uso pero que, en todo caso, incluyen los elementos decorativos con que hemos trabajado. Photo 13

Córdoba - Enero-2025

Un trabajo de

Juan José García Olmedo – garciaolmedo@gmail.com

José María Ruiz Sanchez local21cordoba@gmail.com

 

 


Photo 1 – Obras de Juan José García Olmedo de inspiración andalusí


Photo 2 – Obras de Juan José García Olmedo de la exposición “del Paramento al guadamecí” 2016


Photo 3 – Obras decorativas de José María Ruiz Sánchez inspiradas en paramentos de Medina Azahara




Photo 4 – Obras de marroquinería de José María Ruiz Sánchez con aplicaciones de inspiración andalusí

 


Photo 5 – Las almenas que coronan los paramentos de edificios califales en Córdoba.

 

 
Photo 6 – Dibujos de algunos primeros bocetos


Photo 7-8 – Ensayos en cuero trabajado por distintos procedimientos.



                Photo 9 – Prototipos 1


Photo 10 – Prototipos 2


Photo 11 – Dibujo y otras pruebas finales en guadamecí gofrado



Photo 12 – Prototipos 3


Photo 13 – Otras obras más funcionales.



Este artículo fue publicado en Leather Crafters Journal march/april 2025

 

jueves, 30 de mayo de 2024

 TALLER DECORANDO O COIRO -EL GUADAMECÍ y EXPOSICIÓN MATER GLORIOSA

Con esta entrada quiero dejar reflejo de las actividades que desarrollamos el pasado día 3 de mayo en el espacio creativo  Museo das Artes do Coiro Komtemporáneo -  MACK, de Silleda (Pontevedra)

Se programó un taller de color sobre el cuero, titulado Decorando o Coiro -El Guadamecí y también, a continuación, se inauguró la exposición Mater Gloriosa, que consta de cuatro esculturas en bulto redondo, tamaño natural, realizadas por moldeado de badana en frío.

DECORANDO O COIRO –EL GUADAMECÍ

El taller, que se desarrolló en una sesión de tarde, estaba programado para unas 10 personas, con la idea de que hubiera la intervención directa de todos los participantes y para que éstos practicaran las soluciones de color sobre cuero propuestas.

En primer lugar, para una mejor comprensión, sobre una serie de modelos terminados, expliqué las técnicas que yo empleo y el objeto con que utilizo esas aplicaciones para, con otros recursos plásticos, resolver mi obra creativa sobre cuero.

Pasando a la realización práctica de estos modelos que propuse, ya tenía previsto que la mayor dificultad la presentaba la técnica del guadamecí que requiere de distintos pasos y en cada uno se necesita que la pieza esté totalmente seca, por lo que en total hay que esperar entre 8 y 10 días para su terminación. Esa cuestión la solventé llevando piezas “avanzadas”, en distinta fase de terminación, con el objeto de que, al menos, los participantes realizaran las técnicas imprescindibles: El plateado, el ferreteado, el corlado y el policromado.

Extraordinario el espacio facilitado por Jose Villar López para trabajar y tengo que resaltar el interés de los participantes: actitud positiva, gran interacción y un elevado conocimiento del trabajo del cuero, por cuyo motivo considero que la sesión fue muy aprovechable para todos.

Gracias a Jose y a todas las intervinientes.

En mi web, apartado de documentación, he insertado el documento bastante detallado (titulado "El guadamecí como se hace y otras aplicaciones de color) donde explico los contenidos del taller.

Ir la web 




MATER GLORIOSA – Bulto redondo tamaño natural


A continuación del taller se inauguró esta exposición que consta de cuatro torsos en bulto redondo, a tamaño natural, realizados en cuero de badana moldeada en frío, que están terminados con técnica mixta y guadamecí.

En mi entrada en este mismo blog de Julio de 2021, que titulé Cuero - de la escultura en alto-relieve al bulto-redondo – Ver entrada explicaba el proceso técnico y la motivación para la realización de las esculturas que corresponden a esta serie y que se completaron a final de 2023 con GAZA y NILO.

En total la serie la componen seis obras: TORACATA, MARE NOSTRUM-2 piezas- DAMASCO ¿La ciudad del jazmín?, NILO y GAZA


La exposición que ahora se ha montado en el MACK está conformada por cuatro obras de estas serie: TORACATA, MARE NOSTRUM-2 obras y NILO.


Como ya he explicado, estas piezas son torsos a tamaño natural, realizado el moldeado en frío para que no se modificara el color del cuero y también para que no endureciera y me permitiera realizar texturas posteriores.

Insistir en que Toracata y Mare Nostrum están explicados en la citada anterior entrada del blog. Sobre Nilo (junto con la escultura Gaza), publiqué en redes sociales, a finales de 2023, la motivación de ambas piezas que se completaba con el vídeo que subí a a You Tube. Ver vídeo


Finalizo esta entrada con el vídeo que he realizado con el muestrario de piezas propuestas para el taller, algunas se reproducen en sus pasos principales, y otro sobre algunos momentos del taller y de la inauguración de la muestra. 

Ver vídeo de las piezas

Ver momentos en el MACK -3 de Mayo 2024

Córdoba, 30 de Mayo de 2024

 

lunes, 27 de marzo de 2023

 

LA LUZ DE LOS GUADAMECÍES DEL SIGLO XVI

SALA DE EXPOSICIONES DEL PALACIO DE VIANA - CÓRDOBA

Del 17 de marzo al 16 de abril - 2023

Ver vídeo sobre la muestra Obras de la exposición

Las obras de guadamecí del siglo XVI que han llegado a nuestros días presentan un elevado deterioro con una alta degradación general del cuero, de las pinturas y, sobre todo, de la plata. Su aspecto actual no nos da una idea de cómo lucían estas piezas en su momento de realización.


El objeto de esta exposición es que se puedan visualizar estas obras con su apariencia original, para ello he replicado una serie de guadamecíes que, en las colecciones o instituciones donde se conservan, están datados en esa fecha y como de procedencia española; al mismo tiempo, su diseño y forma de realización coincide con exactitud con las normas de las Ordenanzas de 1529, de los guadamecileros de Córdoba, y a como se describen en los contratos que se formalizan durante el siglo XVI. Podemos decir que estos cueros que se exponen son fiel reflejo de los que se fabricaban en nuestra ciudad en esa época.

La muestra la componen 11 réplicas, exactas en su tamaño y en la medida de lo posible realizada con los mismos métodos con que fueron confeccionados los originales, y dos murales, reproducción en cartón-pluma, para que sea más evidente el efecto de tapicería continuada que era el fin con el que se confeccionaban la mayoría de estas piezas.


2 - EL GUADAMECÍ

Hay referencias literarias o documentales de los guadamecíes desde el siglo XI. El guadamecí es la piel ovina curtida, metalizada con panes de plata y en la mayoría de los casos corlada con un barniz para que tome el aspecto de oro –Cueros dorados-, posteriormente se ferreteaba con el golpeo de hierros, con una huella en la cabeza que se traslada a la superficie plateada, para conseguir efectos de contraluz y de fondo/forma, finalmente la obra se terminaba policromando los fondos con pinturas al aceite y perfilando los contornos.

El guadamecí, como tapicería mural, constaba de un diseño para las piezas centrales que eran cosidas entre sí para obtener un efecto visual continuado; la composición se completaba con cenefas o frisos superiores y en los laterales se remataban con columnas u otros diseños.


3 - LOS GUADAMECÍES DEL SIGLO XVI

Es a finales del siglo XV y principios del siglo XVI cuando se produce una expansión del guadamecí; este trabajo decorativo del cuero, conocido hasta entonces por referencias literarias y documentales, probablemente un raro objeto de lujo, se convierte en toda una “industria artesana” masiva de cuero metalizado y decorado. Su principal función fue la tapicería mural, en sustitución o alternativa a los textiles. En este momento es cuando podemos considerar que el guadamecí entra de lleno en las artes suntuarias, convirtiéndose en un objeto decorativo con identidad propia.

Los modelos o diseño del guadamecí, irán cambiando y evolucionando conforme al gusto estético de cada época; lo mismo ocurre con su forma de realización que a mediados del siglo XVII ya habrá cambiado radicalmente.

4 - CÓRDOBA Y LOS GUADAMECÍES

Es comúnmente aceptado que el guadamecí tiene su origen en el sur de la península. Los árabes, entre otros avances, introdujeron elaboradas técnicas de curtido y tratamientos de las pieles y con esto nuevas aplicaciones y usos del cuero hasta entonces desconocidos y que se extendieron a todo el ámbito de su influencia.

La referencia directa de Córdoba con el guadamecil aparece en el siglo XV. Ramírez de Arellano y de la Torre Vasconi, entre otros autores de la primera mitad del siglo XX, aportan estudios que nos dan los detalles de numerosísimos guadamecileros que se dedicaron al oficio en nuestra ciudad desde esa fecha hasta mediados del siglo XVII; a estos historiadores debemos la publicación de los contratos que se formalizaban, donde se describía de forma detallada los aspectos del trabajo contratado. También es fundamental para conocer cómo se confeccionaba el guadamecí en Córdoba las muy detalladas ordenanzas de 1529, que explican de forma exhaustiva como debía ser la realización de los guadamecíes.

5 - LA CONFECCIÓN DEL GUADAMECÍ

Siguiendo los escasos modelos que nos han llegado del siglo XVI -normalmente restos parciales de tapicería que, incluso, se encuentran montados de forma diferente y fuera de contexto- y también por el detalle con que se describe en las ordenanzas, Los guadamecíes del siglo XVI se caracterizan por no presentar relieve y los pasos principales para su realización son de este modo. Ver vídeo "el guadamecí paso a paso" 

1-Cuero curtido ovino (carnero)

2-Plateado del cuero con pan de plata y posterior bruñido

3-Dorado con corladura (era lo más general)

4-Impresión -molde de madera entintado- de los motivos principales de la composición

5-Ferreteado para conseguir efectos de contraluz

6-Policromado de fondos con pintura al aceite

7-Perfilado de contornos

6 - DE LAS ORDENANZAS DE CORDOBA – 1529

… Hordenamos e mandamos que ninguno sea osado de asentar en esta cibdad casa e tienda del dicho oficio de guadamicileros, sin primeramente sea exsaminado por los dichos alcalde y veedores.

…que los dichos guadamicileros labren la corambre que gastasen… que sea de buenos carneros e no de ovejas…que la pieça de plata tenga buena color y si la pieça de plata pidieren pintada que vaya de buen carmin e buenas colores finas e que vaya al azeyte e no al temple…… mandamos que no se eche estaño por plata, so pena de perdida de toda la obra mas tres mil mrs… e no usen mas el oficio en esta cibdad, ni en su tierra…

Del exámen de los guadamecileros … que sepa perfilar de perfiles negros… que sepa pintar de doradura y de carmín y de verde y de los colores que le pidieren… y asi mismo sepa hacer un cojin…

Juan J García Olmedo – Córdoba –Marzo 2023 - https://www.garciaolmedo-cuero.es/


lunes, 21 de noviembre de 2022

 Guadamecíes de la primera mitad siglo XVI (II)

Reproducción Guadamecí de Lacería Mudéjar con fondo verde

En mi anterior entrada sobre este tema me extendí en algunos pormenores previos sobre qué es el Guadamecí, cómo se realizaban los guadamecíes en el siglo XVI y algunos apuntes de esta industria en la Córdoba de la época; después, ya entraba de lleno en lo que me interesaba que era explicar paso a paso el modo en que se realizaban los guadamecíes, tomando como ejemplo una obra que había realizado: “guadamecí de lacería, cuerdas y rosetas, de fondo azul”Ver artículo anterior

En esta ocasión me voy a servir de otra interesante pieza para que se vea con evidencia cómo se encuentran las obras que nos han llegado de esas fechas y lo complejo que es determinar el modo en que hay que intervenir para conseguir hacer una reproducción fiel de las mismas y que se pueda observar el aspecto que presentaban en el momento de su realización, justamente el motivo central de este trabajo divulgativo que estoy realizando.

Desde hace mucho tiempo me ha llamado la atención el famoso y muy reproducidofrontal de altar de la Virgen del Rosario de Canet de Adri”, que actualmente se conserva en el Museo de Arte de Girona.

La reproducción más conocida es una antigua foto en blanco y negro publicada en numerosos artículos y documentos. 


Aunque la fotografía no nos aporta datos de técnicas o materiales empleados en la realización de este guadamecí, en cambio, es tan nítida que vemos con evidencia el diseño y estilo de la obra.

En esta composición llama la atención el contraste entre los tres “cuerpos” que la forman: los paneles laterales de combinaciones geométricas de estilo mudéjar donde vemos que la lacería deja unos motivos de fondo oscuro donde se sitúa un tema floral (un lirio), la cenefa superior de estilo claramente renacentista (troncos y motivos florales)  y el cuadrante de la virgen que parece corresponder a una etapa posterior respecto a los otros elementos.

Centrándome ya en los guadamecíes laterales, podría considerarse este diseño de lacería como una rareza en los cueros que han llegado a nuestros días; de hecho, sólo recuerdo algo similar en la pieza que se reproduce en el Catálogo ilustrado de la Exposición “Cordobanes y Guadamecíes”, de José Ferrandis Torres, año 1955, Lam. 11, pieza núm. 1, que actualmente se encuentra en el Museo de Artes Decorativas de Madrid (núm. de inventario CE00476), clasificado como “tipo de lacerías árabe y corresponde al arte decorativo granadino” y se data como del siglo XIV.

Como decía, por el interés que tenía de esta pieza, que no está en exposición y corresponde a los fondos del museo, solicité y obtuve una foto oficial con buena resolución; por cierto, en la ficha de esta obra se señalan tres fechas que considero ajustadas, 1500, 1600 y 1799, en clara referencia las tres partes diferenciadas que antes señalaba: el guadamecí mudéjar, la cenefa superior renacentista y el cuadrado que reproduce la Virgen del Rosario; así, deduzco que, como suele ocurrir en muchas piezas que nos han llegado a nuestros días, la composición que hoy muestran estos tres elementos decorativos no es original, sino que sería un resto de tapicerías que quedaban en buen estado y han sido aprovechadas al efecto.


Con esta nueva imagen, aunque no había observado el original, por analogía con otras obras similares, saque mis propias conclusiones y consideré que estaba ante un guadamecí corlado a oro con un fondo parduzco de color indefinible y con alguna labor de ferreteado en rectángulos alternativos que conforman estrellas; la cuestión es que no saqué una idea concluyente de cómo estaba labrado el cuero y los colores de los fondos. Así y todo, siguiendo las líneas generales de la red geométrica que conformaba el diseño, elaboré un dibujo muy aproximado y realicé una serie de piezas en las que "interpretaba" colores y texturas. Estas piezas, en unión de otras basadas en guadamecíes de la época las incluí en la exposición “El protagonismo del fondo” – Córdoba – 2011.Ver vídeo


Cuando retomé, de forma más pormenorizada, el estudio de las primeras obras de guadamecí que han llegado a nuestros días, también volví a esta pieza. Empecé a recabar información y, en su análisis, me sirvió de gran ayuda un artículo de Ramón Genis Bayés, titulado Guadameciles y Cordobanes, donde, entre otros aspectos de los guadamecíes y en concreto los de origen Catalán, hace amplia referencia a esta obra. Aún más interesante me resultó el famoso libro del arqueólogo francés Barón Ch. Davillier, Les cuirs de Cordoue, París - 1878, que aunque lo conocía bien, sin embargo, me había pasado desapercibido que en una edición de Gerona, de 1879, había una especie de postdata en la que justamente relata que cuando estaba para imprimir este tratado, le muestran este frontal de altar -que ya acababa de ser desmontado del lugar de culto-. Davillier reproduce la obra en el texto (la fotografía inicial de estas notas), describe su impresión visual de toda la pieza, habla de que hay cierta disparidad de criterios para datarla, señalando que el cuadrante de la virgen es de cuero dorado y, lo que para mí es más interesante, explica que las piezas de lacería son de un “…color verde oscuro que hace resaltar mejor el efecto del plateado..”.

Dando por cierto esta descripción, podía admitir que los cuerpos laterales estaban realizados en plata y fondos verdes; sin embargo las fotografías de que disponía no me daba detalles de cómo estaba labrado el cuero y/o el tipo de hierros o mateadores que se habían utilizado para “ferretear” la pieza; sin embargo, en fechas recientes, gracias a la gentileza de los conservadores del Museo, accedimos a ver y analizar este singular guadamecí y con toda esta información, se puede decir que estamos ante un cuero de similar factura a los que se realizaban en la primera mitad del siglo XVI, realizado como se señala en las ordenanzas: cuero plateado, sin relieve, tratado con los hierros o mateadores para obtener los reflejos metálicos tan característicos de estas obras y los fondos pintados en verde y perfilados los contornos con una línea oscura.

Fotografía del estado actual del guadamecí

Partiendo de que la especial peculiaridad de esta obra, su singularidad, es su propio diseño de “lacería mudéjar” que, sin duda, la sitúa entre las más antiguas que han llegado a nuestros días, para mí fue un verdadero hallazgo que estuviera labrada conforme a los estándares de las otras piezas que ya había analizado del siglo XVI. En ese aspecto, queda por determinar de forma más concreta su fecha de realización, es decir, si es cercana al 1500, como pone en la ficha, o incluso anterior, en cuyo caso parece plausible pensar que, al menos, en el siglo XV ya se elaboraba el guadamecí exactamente igual a como se hacía en la centuria siguiente, cuando este trabajo fue “normalizado” por las sucesivas ordenanzas que se fueron dictando a lo largo del siglo en distintas ciudades de España y en concreto como en la muy extensa y divulgada de Córdoba de 1.529.

Es común en las primeras obras conocidas de guadamecí que no se utilice una gran variedad de “hierros” o mateadores para el ferreteado, normalmente entre dos y cuatro diferentes; en este caso que nos ocupa hay sólo dos, uno cuadrangular muy sencillo con líneas paralelas que destaca los contornos de la lacería y también utilizado en rectángulos alternos que conforma cada estrella central. El otro mateador utilizado en los interiores de rectángulos y en el lirio es un curioso diseño, que se repite en muchos guadamecíes de la época (que habrá que estudiar detenidamente, y que seguramente será motivo de una futura comunicación). Este hierro está conformado por un círculo central circunscrito por dos coronas exteriores de puntos, extraordinario y refinado diseño para la época que me ha llamado la atención y que he conseguido que me fabriquen para que la reproducción sea lo más fiel posible con su original.


Los pasos seguidos en la realización de este guadamecí son los mismos que los detallados en el artículo anterior: 1 - El cuero plateado. 2- Impresión del dibujo con la "plantilla de molde" entintada con lápiz graso. 3 - Trabajo del cuero con los mateadores para ferretear los motivos 4 - Pintura de los fondos en verde con pintura al óleo. 5 - Pintura línea de perfilado negra con pintura al óleo.

                                        Guadamecí de Lacería Mudéjar con fondo verde

                                        595 x 405 – Septiembre 2022

 Juan J García Olmedo - Córdoba, Noviembre 2022

https://www.garciaolmedo-cuero.es/

martes, 5 de abril de 2022

 

EL COLLAR DE LA PALOMA “SOBRE EL AMOR Y LOS AMANTES” 

1000 ANIVERSARIO ver video

Se cumplen 1000 años de la publicación del texto de Ibn Hazm y no me resisto a recordarlo y, de nuevo, rendir merecido homenaje a este insigne cordobés, filósofo, teólogo, historiador, narrador y poeta.

Conocía la repercusión e influencia de este texto en sucesivos autores posteriores y, también, cómo ha sido motivo de construcciones estéticas/artísticas de todo tipo; pero cuando yo lo leí, aparte de la riqueza literaria, me impresionó la vigencia de los sentimientos y situaciones que allí se relatan; así, se me reveló este libro como atemporal (esos sentimientos son exactamente como hoy mismo) y de una sensibilidad sublime.

Contrasta tanta belleza en este relato con la propia vida del autor, que si bien es cierto que en sus inicios nace en un momento de esplendor en Córdoba y en una acomodada familia, enseguida su vida se convierte, por una serie de vicisitudes, en un periplo negativo del que podemos señalar como colofón la quema de sus libros, acto que Ibn Hazm ilustró con el famoso poema.

Dejad de prender fuego a pergaminos y papeles,
y mostrad vuestra ciencia para que se vea quien es el que sabe.
Y es que aunque queméis el papel
nunca quemaréis lo que contiene,
puesto que en mi interior lo llevo,
viaja siempre conmigo cuando cabalgo,
conmigo duerme cuando descanso,
y en mi tumba será enterrado luego.

En 2000 presenté en la Posada del Potro de Córdoba mi exposición Pasado/Presente. Reflejaba en aquellos cuadros “mis libros” y claro, entre ellos se encontraba El Collar de la Paloma.

En aquellas fechas estaba reciente la celebración del milenario del nacimiento de este erudito y eso motivó que me planteara este cuadro de gran formato que titulé “Homenaje a Ibn Hazm” Mixta sobre cuero- 1,830m x 1,830m, de 1998. En la obra, incluí, entre los elementos plásticos que la conforma, los dos versos del apartado del libro donde habla de la “separación del amado”. El autor refleja esta situación, con la belleza que lo caracteriza, rememorando la grandeza de su ciudad y como se encuentra arrasada en los momentos que escribe el texto.   

…Sus huellas se han borrado, sus vestigios han desaparecido, y apenas se sabe dónde están. La ruina lo ha trastocado todo. La prosperidad se ha cambiado en estéril desierto; la sociedad, en soledad espantosa; la belleza, en desparramados escombros; la tranquilidad, en encrucijadas aterradoras. Ahora son asilos de lobos, juguetes de los ogros, diversión de los genios y cubil de las fieras los parajes que habitaron hombres como leones y vírgenes como estatuas de marfil, que vivían entre delicias sin cuento. Su reunión ha quedado deshecha, y ellos esparcidos en mil direcciones. Aquellas salas llenas de letreros, aquellos adornados gabinetes, que brillaban como el sol y que con la sola contemplación de su hermosura ahuyentaban la tristeza, ahora –invadidos por la desolación y cubiertos de ruina- son como abiertas fauces de bestias feroces que anuncian lo caedizo que es este mundo; te hacen ver el fin que aguarda a sus moradores; te hacen saber a dónde va a parar todo lo que en él ves, y te hacen desistir de desearlo, después de haberte hecho desistir durante mucho tiempo de abandonarlo. …Se ha presentado ante mis ojos la ruina de aquella alcazaba, cuya belleza y ornato conocí en tiempos, pues en ella me crie en medio de sólidas instituciones, y la soledad de aquellos patios que eran antes angostos para contener tanta gente como por ellos discurría. Me ha parecido oír en ellos el canto del búho y de la lechuza, cuando antes no se oía más que el movimiento de aquellas muchedumbres entre las cuales me crie dentro de sus muros. Antes la noche era en ellos prolongación del día por el trasiego de sus habitantes y el ir y venir de sus inquilinos; pero ahora el día es en ellos prolongación de la noche en silencio y abandono. Mis ojos han llorado, mi corazón se ha dolorido, mis entrañas han sido lastimadas por estas piedras, mi alma ha aumentado en angustia…

Si ahora nos deja sedientos, antes nos dio mucho tiempo de beber;

Si ahora nos aflige por ello, durante mucho tiempo nos alegró

 

Me recuerda los pasajes de este relato el modo en que afloran tantos yacimientos en nuestra ciudad, que en muchos casos no son solo fruto del paso del tiempo sino de la propia barbarie de los humanos. Si la “memoria de la ciudad Andalusí” nos ha llegado, al fin y al cabo, de este modo, de nuevo hemos demostrado poca sensibilidad e inteligencia porque no hemos sido capaces de conservar la inmensa mayor parte de los que han aflorado.

También, cuando hablo de la atemporalidad de esta obra y de lo que se relata en torno a la “separación del amado” se me ocurren muchísimos ejemplos actuales, algunos los he tratado de plasmar en mi obra como el caso de Gaza (“31-31-00 N 34-27-00 E” – 1.170 x 1.170 – 2016) o Damasco (“¿Damasco, la ciudad del Jazmin?” Torso tamaño natural -2017)

En definitiva, hoy quiero recordar este maravilloso texto con este vídeo -Ver Vídeo- que he confeccionado con un repertorio de obras, realizadas y publicadas a través del tiempo, que de alguna forma se vinculan con el libro y su época. Incluyo en esta representación el citado cuadro “Homenaje a Ibn Hazm” y otras obras, de carácter más divulgativo (que ya he utilizado en otras presentaciones), reproducciones de la estética decorativa de Al-Ándalus, características del califato o inmediamente posteriores, diseños que no debieron ser ajenos a la fecha en que se editó el texto.  

La música es de Rafael Pacha, una pieza, que me pasó hace años, de título Córdoba Monumental.

Juan J García Olmedo – https://www.garciaolmedo-cuero.es/