viernes, 10 de octubre de 2014


Vídeo sobre el guadamecil, de Ramón García:
https://www.facebook.com/video.php?v=526975770743011&set=vb.307740555999868&type=2&theater

Aunque tarde, veo en facebook este vídeo y también algunos comentarios que inciden sobre la aseveración que hace Ramón García sobre los antecedentes de la obra que realiza y, a propósito, no he querido dejar de hacer mi comentario.

En primer lugar sirvan estas línea como reconocimiento de la labor que en el campo del cuero ha realizado este artesano, obra que no necesita adjetivaciones porque el valor está en sí misma, sobre todo por su refinada y perfecta ejecución del guadamecil, con un sentido de la composición que se mantiene gracias a un equilibrado cromatismo que consigue por el contraste de distintas corladuras sobre la plata, resaltadas por los ferreteados, con los fondos opacos y las líneas que perfilan los motivos. Un trabajo que raya en la perfección, ello sea dicho al margen de las consideraciones estéticas que a cada uno le parezca la obra. Este trabajo, que posiblemente él ha elevado de categoría, hay que reconocerlo, en mi opinión, a modo de tradición familiar porque la base de la técnica, modelos y recursos decorativos con que se resuelven las piezas ya se vieron en el taller de su suegro Rafael Bernier y posteriormente su cuñada Carmen Bernier.

Como ya decía, la obra de Ramón no necesitaba adjetivaciones y yo entiendo que lo de “guadamecil califal omeya de Córdoba” pues es una generalidad que, me atrevo a considerar, él pudiera utilizar de un modo algo así como comercial o licencia que se tomaba para definir su obra, no pudiendo ser tomarla como una apreciación con base o rigor histórico, del que yo creo que él tenía conocimiento, pues podemos convenir que actualmente no tenemos certeza de hasta donde llegaba el trabajo del cuero en la época que mencionamos. Lamentable, ya no podemos preguntarle y en mi caso entono el mea culpa por no atender a sus indicaciones -Abril-2013 ya recuperado de sus dolencias-, de ir por su taller y hablar largo y tendido sobre el cuero, al final no fui y no pudimos cambiar esas impresiones que ahora nos serían de bastante ayuda. Quizás, a quien tenga especial interés, su sobrino pudiera aclarar algo al respecto.

Por ahondar algo más en el tipo de trabajo que ha realizado Ramón, al margen de la temática o los temas representados, a mi me han parecido siempre que lo que realmente ha seguido son los patrones y modo de trabajar de los cueros españoles del siglo XVI, de los que si nos han llegado piezas: Piel plateada, tratamiento con corladura para llevarla al dorado (en su caso una mayor variedad de matices del metal porque hoy ya hay lacas transparentes que lo permiten) policromado o pintado de los fondos, ferreteado de todos los motivos decorativos con distintos hierros y perfilado de los contornos de los motivos.